Atlético Hidalgo – Una historia llena de polémicas

El Club Atlético Hidalgo es sin lugar a dudas uno de esos equipos con una historia muy pintoresca y aunque su historia profesional se remonta nada más que a 1992, el club fue originalmente fundado en 1966. A continuación vamos a contarte todo lo que debes saber sobre la historia Atlético Hidalgo, desde sus albores, pasando por las polémicas, el glorioso 1996 y por supuesto, una revisión sobre el futuro del club.

La historia del Atlético Hidalgo y sus polémicas

Pocos registros se encuentran de los primeros años del Club Atlético Hidalgo en la ciudad de Pachuca, sin embargo, una revisión de archivos de prensa nos conducirá casi siempre hasta 1966, año en que el equipo sería fundado por un grupo de entusiastas del balompié y en el que inmediatamente se elegiría el Estadio Revolución Mexicana como casa del club.

Atlético Hidalgo - Una historia llena de polémicas: flag

Entre 1966 y 1992 no hay muchos registros sobre lo que sucedió en el club. Se trataba en toda regla de un equipo menor sin atención mediática y con una afición muy discreta, lo cual considerando la capacidad máxima de su estadio -3.500 aficionados- tiene todo el sentido del mundo.

Con la profesionalización del club y su debut en primera “A”  empezarían a ganar cierta notoriedad, sobre todo en el torneo de 1.996 en el cual disputaron cabeza a cabeza el título y con ello el ascenso, pero finalmente fueron relegados a la segunda posición. No obstante, eso no sería lo peor que tendrían que enfrentar los rojinegros, numerosos escándalos de corrupción los llevaron a ser sancionados con la pérdida de categoría.

Una historia llena de apariciones y desapariciones 

Con la expansión de la primera división mexicana de 18 a 20 equipos en el año de 1996, el Atlético Hidalgo llegó a la máxima categoría acompañado por el Real Sociedad de Zacatecas. Ese mismo año ‘los toltecas’ se enfrentaron a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León en la final perdiendo 3 – 1 en el resultado global de dos partidos.

Una vez más en 1997 el Atlético Hidalgo volvió a alcanzar la fase de los play off y de nuevo fueron los Tigres quienes les negaron ir más allá, el resultado en aquella ocasión sería un reñido 5 – 4. Parecía por el momento que se trataba de una institución sólida, pero la dirigencia decidió liquidarla y vender sus derechos al Toluca FC.

El que fuera el Club Atlético Hidalgo se desplazó entonces a Ciudad de México y empezó a llamarse “Atlético Mexiquense”. No fue sino hasta 2003, en que el Atlético Hidalgo reaparecería con su nombre original, esta vez en tercera división, pero una vez más la situación económica llevaría al equipo a desaparecer en 2015.

El año místico de 1996 lo fue todo para el Hidalgo 

Recién incorporados a la primera “A” mexicana, los jugadores del Hidalgo dieron una verdadera muestra de virtuosismo partido tras partido hasta que se toparon con los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que habían descendido recientemente y que buscaban desesperadamente un pase a la máxima categoría.

Pese a que el primer juego que se disputó en Pachuca dejó esperanzados a los aficionados del Atlético Hidalgo y terminó 1 – 0. El partido de vuelta que se jugó en Monterrey fue una auténtica masacre y signó en gran medida el destino final del club. Los rojinegros cayeron 3 – 0 frente a unos Tigres que se reconciliaron con su afición y quedaron hundidos en la primera A.

Los Toltecas resignaron así su futuro en primera división y de lo que sucedió en aquel año se acuerdan realmente muy pocos, posteriormente el club desaparecería de nuevo, siendo esta vez adquirido por el Pachuca.

El escándalo y la bestia del descenso 

Todo empezó con un rumor sobre el presunto amaño de partidos en la primera “A” mexicana, después ese rumor se convirtió en una investigación formal y finalmente en 2009 se destaparía un escándalo que tenía a un club como protagonista principal, hablamos por supuesto del Atlético Hidalgo, cuyas directivas al parecer arreglaron de forma directa con varios árbitros para favorecer al club.

La situación no parecía tener mayor relevancia en medios, hasta que en un desliz de comunicaciones uno de las cabezas visibles del Atlético Hidalgo reconoció la conducta antideportiva que él mismo había apersonado y se desató el infierno. La Federación Mexicana de Fútbol castigó al club con la pérdida de categoría y lo envió directamente a la tercera división.

Se trató de un golpe del que el club no se recuperó jamás. Porque aunque lograron pelear todavía por algunos remanentes de gloria en la tercera división, ‘los toltecas’ terminarían finalmente desapareciendo en 2015, absorbidos en parte por el Pachuca y condenados en buena parte por su dirección.

Maestros de la tercera división mexicana 

En la tercera división mexicana el Club Atlético Hidalgo acumuló un total de ocho títulos, que entre otras cosas le permitieron sus apariciones constantes en la Primera “A” mexicana durante gran parte de su historia. Faltó en realidad muy poco para que ‘Los Toltecas” lograran dar el paso que los consagrara como un equipo de primera división, pero les tocó el infortunio de cruzarse con Los Tigres.

Pese a todo, el recuerdo del Atlético Hidalgo aún hace parte de la identidad futbolística de su Estado y aunque el Estadio Revolución Mexicana conforma en este momento parte de la infraestructura del Pachuca -club que también vio días de gloria en este complejo deportivo-, de manera no oficial, se le reconoce como la casa del Atlético Hidalgo.

Atlético Hidalgo un club al que le faltó el centavo para el peso 

La historia del Atlético Hidalgo resume en buena parte lo mejor y lo peor de la idiosincracia mexicana. Por una parte tenemos un equipo que se construyó con las uñas y logró sendas victorias y ascensos para posicionarse en la primera “A” mexicana. Sin embargo, una sumatoria de mala suerte y de corrupción terminarían por negarle todo aquello en lo que pudo convertirse como institución.

En buena medida, los grandes victoriosos con la caída del Atlético Hidalgo fueron el Toluca FC y el Pachuca, clubes que absorbieron a gran parte de los buenos jugadores con los que contaba el plantel y que reforzaron sus propias escuadras.

My New Stories